Es sencillo, tras un día de duro y aburrido trabajo o aburrido descanso, si me siento inspirado, me siento en la silla de mi ordenador, enciendo el pc, me meto en el blog y... me levanto a por un refresco que seguro que me entra la sed. Voy a la cocina, abro el frigorífico... y acabo volviendo con el vaso lleno a mi escritorio. Entonces sí, me siento, acerco el teclado y... me levanto antes para ir al baño, termino, tiro de la cadena, me miro en el espejo, me lavo las manos y vuelvo a mi habitación. Con una sonrisa, me siento de nuevo, coloco el ratón para que no estorbe, comienzo a escribir y... me levanto para abrir la puerta de la calle a mi hermano. Espero hasta que sube por simple comodidad y vuelvo. Otra vez lo mismo... sentarse y levantarse, pero ¿por qué? Eso ya da igual, apetece, escuchas algo, quieres ver algo, otra vez al baño, te llaman, llamas... El asiento parece que me quema.
Tras unas horas de todo menos escritura, vuelvo en mí y... ¡solo llevo dos líneas! Entonces me aseguro, tengo el vaso, no tengo sed, mi hermano está en casa, nadie me llama, no tengo necesidad de ir al baño, el ratón está bien colocado... Ahora sí, ¡sí! No hay nada que me impida escribir el blog... Bueno sí, perdí la inspiración durante la tarde.
Lo siento, no sé cómo lo hago, supongo que simplemente es casualidad...
Zerep Legna
*No olvides visitar mi blog: Chilla lo que piensas (haz click)

http://www.chillaloquepiensas.blogspot.com
ResponderEliminarYo creo que uno de tus secretos es sencillamente que sabes contar las cosas. =)
ResponderEliminarHola Marcos soy Jara!
ResponderEliminarBuen blog, Te sigo ;)
Gracias Andre.
ResponderEliminarJara, en este blog somos varios escritores hehehehe no pasa nada, pero yo no soy el señor nogales xD
Un saludo y gracias por leerme.