La otra noche tuve varios sueños. Unos sueños bastante extraños. No recuerdo en qué orden los soñé, pero sí recuerdo qué soñé.
En uno soñaba que estaba dando vueltas por un jardín enorme y precioso. Había plantas de todos los tipos que conozco y de más que jamás había visto, y veía una flor que me llamaba la atención mucho más que el resto de flores.
Sus pétalos eran… no sé describirlos fielmente con palabras, pero según cómo les diese la luz pasaban de azul intenso cielo, a gris vivo o a amarillo dorado, o a los tres colores a la vez. Pero me llamaba aún más la atención su posición en el conjunto del jardín. Brotaba del suelo más próximo a unas murallas de roca, y las plantas de esa parte del jardín parecían resecas y faltas de cuidado. Tenía el tallo aplastado por unas rocas que se habían desprendido de la pared.
Parecía que luchaba por vivir, ya que el color de la flor estaba en todo su esplendor. Pero tampoco parecía ser consciente de que en el fondo luchaba por brillar porque la flor estaba vuelta hacia el suelo. Parecía intentar levantar esas piedras que la aprisionaban.
Así que me agaché para ayudarla, pero me pinché con una espina del tallo. Miré la herida, miré la escena de flor, y decidí levantar las piedras aún a pesar de hacerme heridas por las rocas y las espinas.
En otro sueño me veía cayendo, cayendo, cayendo, y al llegar al suelo, me despertaba. Me pasó tres veces. La cuarta vez, mientras caía me decía a mí mismo: <<Se acabó>> Y en lugar de caer, empezaba a planear, y luego, a volar. Y volaba. Lejos del mundo “civilizado”. Cerca de selvas rabiosamente verdes, por encima de lagos profundamente azules, y descansaba en playas de arena fina y aguas cristalinas. Miraba a los ojos de bestias. De leones, de tigres, de panteras, de serpientes, de elefantes… Y cuando así lo quise, desperté. Y comprendí que había alcanzado un estado en el que soñar con lo que mi corazón quisiese.
Y me volví a dormir, y este último sueño me lo guardaré. Quizá lo que aprendí es que, tanto en la vida real como en los sueños, en el campo o sobre adoquines… la suerte viene va, pero la actitud es lo que te define. Es la actitud que tomas ante las cosas lo que te permite realizar cosas increíbles. No a cambio de nada, por supuesto, para casi todo hará falta dedicación y trabajo. Pero es posible. Podemos crear un mundo mejor. Podemos vivir mejor nuestras vidas.
Nadie habla de que se acaben las guerras, se cierre el agujero de la capa de ozono, se detengan las deforestaciones y extinciones animales, se paren los vertidos de mierda tóxica a los mares, ni que se arregle el problema de que 8 de cada 10 personas en el mundo no tengan acceso a agua potable o a comida, ni a médicos (aquí tardamos media vida para que nos den cita, pero nos la dan), ni a educación (y aquí la gente se dedica a quejarse porque encima le ponen dos exámenes el mismo día)…
Ya no me refiero a eso. Me refiero a vivir mejor nuestras propias vidas. A valorar lo que tenemos y sobre todo, valorarnos a nosotros mismo en su justa medida.
No sé… Llevo unas semanas pensando que el mundo es una mierda. Pero, como dijo el Chojin, si el mundo es una mierda tapo la nariz y andando.
¡Sed felices!
JJVaras
muuuy bueno tio!
ResponderEliminarlo que no se es que cenas para soñar todo eso! hahahahahahah
como siempre, impresionas.
Bueno, señor JJ Varas, la verdad es que la descripción de sus sueños me ha parecido magnífica. Es cierto que cuando soñamos interactuamos con elementos o situaciones que en la realidad son inexistentes, o muy difíciles de encontrar,vaya. Claro que podemos hacer un mundo mejor, pero para ello primero debemos encontrar una paz con nosotros mismos cada ser humano del planeta, para luego poder propagar ese sosiego y alegría a los demás. Si yo hubiera soñado con tantos elementos de la naturaleza como tú, lo habría entendido como una manifestación de la misma en nuestros sueños... Esa flor que lucha por levantar las piedras... las piedras que le echamos encima los humanos, contaminando su espacio vital, el medio ambiente, vaya. Quedamos perjudicados todos los seres vivos de la Tierra. He leído algo curioso en internet: algunos piensan que la Tierra es el infierno de otro planeta... me quedé perplejo. Y al ver la nube de contaminación que hay en Madrid, Barcelona y Valencia, me he desanimado mucho... Pero no hay que bajar los brazos, nunca es tarde para actuar, la naturaleza es el mayor privilegio que se nos ha otorgado, y es nuestro deber cuidarla, a cambio de que ella nos pueda proporcionar sustento.
ResponderEliminar¡Muchas gracias, Zerep! Como respuesta a tu pregunta indirecta... te diré que muchos viernes suelo cenar fabada de lata (pero con un sofritito casero, ¿eh?). Y no es coña.
ResponderEliminarSeñor Aldrus. Me alegra que hayas entendido lo de que primero tenemos que encontrarnos a nosotros mismos. Y para eso tenemos que caer muchas veces.
Y me alegra ver que mis palabras pueden tener sentidos constructivos que yo no les había puesto. El primer sueño no tiene nada que ver con la naturaleza. Pero nada. El primero digamos que el verdadero sentido es realmente muy personal. Quizá un día lo cuente.
¡Gracias por leerme a los dos!
mis felicitaciones jose jeronimo, me ha encantado la forma de expresarlo.. i love you!
ResponderEliminarUy, qué misterio, Korax, a ver cuándo lo desvelas :) (probaré a cenar lo que tú, a ver si tengo semejantes sueños).
ResponderEliminar;) nose si te voy a volver a dejar dormir a mi lado... ;) muy buena bro.
ResponderEliminarethanmc100